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5/02/2016

Gracias Novick

Edgardo Novick saludando para arriba

Viciados de Nulidad, siempre atento a las expresiones del acontecer humorístico, quiere destacar a una persona que, por su ironía y mordacidad, nos muestra que es el mejor comediante uruguayo del momento. Nos referimos a Edgardo Novick. Gracias por enseñarnos cómo, en una pieza de un minuto y 35 segundos se puede ser extremadamente sarcástico, al punto de reírse de más de tres millones de personas a la misma vez. Desde acá, Edgardo, te mandamos un abrazo apretado y queremos que seas nuestro padrino del humor.

Es que Edgardo es así: fresco, chispeante y socarrón, pero por sobre todas las cosas, ingenioso. Comparte ese don con personas de la talla de Julio Suárez “Peloduro”, Serafín J. García o Julio Cesar Castro “Juceca”. O viniéndonos a la actualidad, un Darwin Desbocatti. Por citar solo algunos casos.

Edgardo tiene la gracia de los grandes. Un gesto, una palabra, una pose y ya nos hace reír a carcajadas. Desde las páginas de este blog, seguimos los pasos de su carrera como comediante. Su progreso es fantástico, gracias a sus videos de “Novick se entera de…”.

Al principio, con piezas dignas de elogio, como la realizada en medio de un basural. O aquella vez que hablaba de cómo en Semana de Turismo la gente de la Intendencia de Montevideo tenía la pésima costumbre de no ir a trabajar. Hasta que llegó la obra maestra en la que se refería a la mala calidad de la educación del Uruguay, parado frente a la puerta de una escuela pública mientras que acariciaba una reja con cara de nostalgia. Pero lo de ayer alcanzó la cima.

Es que Edgardo, el número cinco del top ten en la lista de los 120 millonarios del Uruguay, saludó “a todos los laburantes” por el Día de los Trabajadores. Esta muestra de fina ironía, nos da la pauta de que está en la cresta de la ola en su carrera de humorista. Sinceramente, pensábamos que su techo había sido cuando se mostró sorprendido y molesto por figurar entre los que tenían empresas offshore en Panamá, pero día a día nos sorprende.

Ayer, un minuto y medio le alcanzó para mostrar su expertise: primero tiró que la gente pierde el trabajo (¿Cuántos? ¿En qué rubros? ¿En qué momento empezó a pasar eso?). Después, que se debe a malos niveles en educación (¿Y las empresas no tienen nada que ver?). Por último, manifestó que tenemos que volver a tener el país qué, “con esfuerzo, estudio y trabajo, la gente podía salir adelante siendo del nivel económico que sea” (¿Cuándo fue eso? ¿1968? ¿1982? ¿2002?). Es tan, pero tan cómico que se nos revuelve la panza de tanto reír.

Para finalizar, Edgardo se manda una que es mundial: “Todos juntos hicimos este país. Y todos juntos vamos a recuperar el valor del estudio y el valor del trabajo”. Qué un tipo que acumula morlacos a base al esfuerzo de los demás hable de esta manera, es lo más gracioso que le está sucediendo a la política uruguaya.

El poeta inglés, Percy Bysshe Shelley, dijo en el siglo XIX: “La riqueza es un poder usurpado por la minoría para obligar a la mayoría a trabajar en su provecho”. Pero de haber conocido a Edgardo, no hubiera dicho lo mismo. 

Imagen: www.elpais.com.uy