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jueves, 8 de marzo de 2012

La diferencia entre conmemorar y festejar


Mujeres trabajadoras de fábrica textil en 1900


La Real Academia Española define a la palabra conmemorar como “hacer memoria o conmemoración”; a la palabra celebrar como “conmemorar, festejar una fecha, un acontecimiento” y a la palabra festejar como “celebrar algo con fiestas”. Tres palabras que se escuchan y leen por todos lados en fechas como hoy y que pocos las usan como corresponde.

Comencemos señalando que el 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Su origen se remonta a los Estados Unidos de 1908, cuando el 28 de febrero se realizó el primer Día de las Mujeres Socialistas. En este punto de partida, la filosofía central fue la de los anarcos del siglo XIX, que reclamaban algunas cosas que para nosotros hoy son normales y otras que aún se siguen reivindicando: la separación entre sexualidad y reproducción, la defensa de la maternidad libre, la liberación femenina, la libertad sexual, la promoción de la planificación familiar, el cuidado de los niños así como el uso y difusión de métodos anticonceptivos artificiales.

Tres años más tarde, el 25 de marzo de 1911 para ser exactos, 140 jóvenes mujeres mueren incineradas en una fábrica de camisas en Nueva York. Los dueños de la textil trancaban las puertas por fuera. Una versión dice que lo hacían para que nadie viera a las empleadas porque la mayoría eran ilegales en el país y otra versión es que pretendían evitar robos de las trabajadoras. Lo cierto es que se desató un incendio en el edificio, pero los bomberos no pudieron extinguir el fuego. Como resultado murieron todas.

Desde ese entonces, cada 8 de marzo se realiza una jornada de reflexión acerca de las condiciones en que se encuentran las mujeres. Esta fecha debe estar centrada en la reivindicación real de derechos y en la forma de igualarnos hombres y mujeres para poder hacer un mundo un poquito más prolijo.

El problema está cuando en vez de conmemorar, “se festeja”. Desde el vamos ya estamos trivializando la situación. Digamos que no da para andar haciendo fiestas o simplemente limitarse a desear un feliz día a la mujer que tenemos cerca. Ni que hablar de que el súmmum de la vulgarización consiste en las propuestas de descuentos aprovechando la volada, como una fecha más del calendario comercial. En síntesis, que al final un momento importante para pensar en lo que nos pasa como sociedad y como colectivo (mujeres y hombres proponiendo y reflexionando a la par), se minimiza convirtiéndolo en algo similar al Día de la Secretaria.

Hoy hay que meter sesera. Dejemos la florcita y la cursilería a un lado y hagamos que nuestro mundo sea un poco más igualitario. Eso si: tampoco darle cabida el feminismo porque es el reverso de la moneda del machismo. La única que sirve es la igualdad de verdad.


3 comentarios:

  1. ¡Igualdad! Eso sí, pero las reivindicaciones deben ser más centradas en la vida y no tanto en las expresiones malsonantes, cuando no,incorrectas. Ejemplos: los/las, @, edila, todos y todas, etc, etc. Te paso un link al respecto: http://redactarmejor.blogspot.com/2012/03/articulos-para-comprobar-que-el-idioma.html

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  2. Si, leí tu artículo. Comparto eso también. Estoy leyendo el articulo de la Real Academia que está colgado en la nota. Excelente!

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  3. ¡Estamos de acuerdo entonces! Pero conste que defendemos el género y su igualdad, ¡cómo debe ser!

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